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Espacio y astronomía3 min de lectura

Un análisis de la NASA confirma el rendimiento seguro del escudo térmico en la nave espacial Orion

La NASA afirma que el escudo térmico de Orion protegió a la tripulación de Artemis II como se esperaba, y que una trayectoria de reentrada más corta redujo unas diez veces las grietas y la pérdida de material carbonizado respecto a Artemis I. La evidencia son inspecciones y análisis de la propia NASA sobre un solo vuelo, y algunas pruebas del escudo siguen en curso.

En resumen: La NASA afirma que el escudo térmico de Orion protegió a la tripulación de Artemis II como se esperaba, y que una trayectoria de reentrada más corta redujo unas diez veces las grietas y la pérdida de material carbonizado respecto a Artemis I. La evidencia son inspecciones y análisis de la propia NASA sobre un solo vuelo, y algunas pruebas del escudo siguen en curso.

Volver de la Luna significa chocar con la atmósfera a una velocidad enorme. En el primer vuelo tripulado de Orion, el escudo que enfrentó ese calor regresó en mucho mejor estado que la vez anterior.

Qué ocurrió, en palabras sencillas

Artemis II llevó a cuatro astronautas alrededor de la Luna y de vuelta, la primera vez que viajaron astronautas a bordo de Orion. Los daños vistos en el escudo térmico de Artemis I llevaron a la NASA a cambiar la trayectoria de reentrada y acortar la distancia máxima que Orion podía recorrer entre la entrada en la atmósfera y el amerizaje. Las inspecciones de buzos, en el barco de rescate y en centros de la NASA, junto con una revisión posterior al vuelo, concluyeron que el escudo y el resto de la protección térmica funcionaron según lo previsto.

Puntos clave

  • Condiciones extremas: Orion alcanzó 39 veces la velocidad del sonido y soportó temperaturas exteriores de más de 4.000 grados Fahrenheit, mientras la cabina se mantenía en torno a los 70 y pocos grados Fahrenheit.
  • Un regreso preciso: La cápsula entró en la atmósfera a menos de 192 pies de su objetivo y amerizó a 0,59 millas del punto previsto, frente a la costa de San Diego.
  • Mucho menos daño: Los ingenieros contaron nueve puntos de pérdida de material carbonizado en el escudo de Artemis II, frente a 103 en Artemis I, una reducción de diez veces que atribuyen a la trayectoria más corta.
  • El resto también resistió: La cubierta trasera, formada por 1.300 losetas de cerámica, no mostró señales de sobrecalentamiento alrededor de ventanas, respiraderos, propulsores ni de la escotilla lateral.
  • Trabajo todavía en curso: El escudo, hecho con 186 bloques de un material llamado Avcoat, se está muestreando y radiografiando en el centro Marshall de la NASA, y los escaneos láser se comparan con mediciones previas al vuelo.

Términos explicados

  • Escudo térmico — La capa protectora en la base de una cápsula que recibe el calor del descenso de vuelta por la atmósfera. Ejemplo: Como un guante de cocina que permite sujetar una bandeja caliente sin quemarse.
  • Material ablativo — Un material pensado para carbonizarse y desgastarse poco a poco, llevándose el calor de lo que protege. Ejemplo: La cera de una vela que se derrite mientras la mecha y el candelero quedan intactos.
  • Pérdida de material carbonizado — Trozos de la capa exterior quemada del escudo que se desprenden durante la reentrada. Ejemplo: Escamas que caen de la costra ennegrecida de un asado que se pasó de cocción.

Análisis crítico

Lo que es alentador. La comparación es concreta y fácil de verificar: nueve puntos dañados en lugar de 103, tras un cambio específico elegido a partir de pruebas en tierra y de la investigación de Artemis I. La precisión del amerizaje y la cabina fresca refuerzan la imagen de un sistema que funcionó como se diseñó.

Lo que merece cautela:

  • La NASA evaluando su propio trabajo. Las conclusiones provienen de las inspecciones y la revisión de la propia NASA. El comunicado no menciona una evaluación independiente.
  • Un solo vuelo. Una reentrada exitosa es evidencia sólida para esa trayectoria, pero no muestra cuánto margen tiene el escudo en otras condiciones.
  • Análisis sin terminar. La extracción de muestras, las radiografías y la comparación de los escaneos láser con las predicciones continúan, así que el panorama final del desgaste del material aún no está listo.
  • La solución fue la trayectoria. La mejora vino sobre todo de cambiar la forma en que Orion regresa. Los bloques de Avcoat rediseñados para atacar el problema original vuelan más adelante, en Artemis III.

Conclusión: Evidencia sólida de que el cambio de trayectoria funcionó en Artemis II, aunque el análisis completo del material y el escudo rediseñado aún deben demostrarse.

Lo que aún no sabemos

Cuánto se desgastó el Avcoat en total todavía se está midiendo, y el escudo mejorado de Artemis III, con bloques más uniformes, aún no ha volado.


Fuente: NASA. El original tiene licencia Domínio público (EUA), exceto imagens e conteúdo de terceiros. Este texto es una adaptación hecha con ayuda de IA (resumida, simplificada y traducida) y puede diferir del original.